
El libro «Noble, un argentino visionario», fue presentado el martes en la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (Sadaic). Su autora, Guadalupe Noble, compartió la mesa con Enrique Llamas de Madariaga, Norma Morandini y Eduardo Falú. El texto tiene tres dimensiones y múltiples lecturas. Es una biografía cercana, la más cercana de las biografías imaginables, hecha por una hija respecto de su padre; es una crónica a la vez de cruciales vaivenes políticos del siglo XX, porque Roberto Noble fue también un hombre activo de la política, y configura en simultáneo una historia del periodismo.

Roberto Noble fue cronista de deportes en «La Nación» y luego subdirector de «Libertad», publicación del Partido Socialista Independiente al que pertenecía. Más tarde fundó la revista «Crítica Social». Resultó electo diputado nacional, pero el golpe del 30 impidió que asumiera. Tras el golpe, y nuevas elecciones, volvió a ganar. Pudo asumir y se convirtió en vicepresidente de la Cámara, a los 29 años. Propuso muchas leyes pero sobresalen dos: La de «Justicia y Paz Letrada» y, muy especialmente, la de «Propiedad Intelectual», también llamada «Ley Noble».
Más tarde fue ministro de gobierno bonaerense del controvertido conservador Manuel Fresco, representando a los socialistas. Poco después, a los 36 años, Noble concluyó su carrera política.
Durante aquellos años, agitados, había cimentado su admiración por el diario «Crítica», que tanto caló en la historia del periodismo argentino. Vendió su estancia y su auto, y creó un diario. Aquí, según Guadalupe Noble, se fragua la biografía mas fiel de su padre: «La historia de Clarín es la historia de Noble».
Guadalupe Noble destina las últimas páginas de su texto, en el que abunda la documentación fotográfica, «a su padre», antes que al hombre público. Y dice: «Sigo mirando alucinada. Sonriendo ante el milagro de atravesar el tiempo y encontrarlo. Allí está él, ayudándome a caminar. Son mis primeros pasos y me sujeta su mano. Igual que ahora cuando, invisible pero firme, me sostiene entera y de pie ante los vientos de la vida».
El libro concluye con una serie de fotos, tomadas el 12 de noviembre de 1965. Exhiben a Guadalupe Noble, una nena visitando Clarín de la mano de su padre. Y ambos sonríen.
Clarin siempre sera el primer diario con un formato tan novedos
que seria copiado por quienes hoy lo critican
formo a grandes columnistas y periodistas
Hizo historia y hoy no duda en aceptar los cambios de
la nueva tecnologia .
Clarin siempre apuesta al futuro , mientras que otros
solo viven del pasado .
gracias
Jkaer2
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